Prioriza, no diagnostica
Vigía nunca decide ni firma. Es un segundo lector que marca y ordena la fila; el diagnóstico es del médico. Vendemos tiempo a decisión, no precisión superior a un especialista.
Vigía ordena la fila de radiografías de tórax por urgencia y marca la región sospechosa, para que lo que puede matar se vea primero. El radiólogo lee, decide y firma — sin reemplazar a nadie.
La imagen se de-identifica antes de cualquier análisis. Herramienta asistiva, el médico siempre en el loop.
En urgencias, el tiempo a decisión salva. Vigía no pretende diagnosticar mejor que un especialista: sube al tope lo que puede matar, para que el médico lo vea primero y actúe antes.
Es un modelo de integración — conectamos hospitales colombianos con motores de IA ya certificados. No fabricamos el modelo; construimos el flujo clínico, la evidencia local y la confianza.
Vigía nunca decide ni firma. Es un segundo lector que marca y ordena la fila; el diagnóstico es del médico. Vendemos tiempo a decisión, no precisión superior a un especialista.
La imagen se de-identifica automáticamente antes de cualquier análisis; los identificadores viajan cifrados y con acceso auditado, y nunca alimentan el diagnóstico. Los hallazgos son estructurados; el informe lo redacta y firma el médico.
Enlazamos motores de IA ya certificados vía reliance regulatorio. Nuestro activo es el flujo clínico y la evidencia local, no un modelo propio de caja negra.
En proceso de registro INVIMA como dispositivo médico Clase IIa. En el piloto solo se usan datasets públicos o sintéticos. Sin sellos que no tenemos.
La imagen se de-identifica automáticamente antes de cualquier análisis. Los identificadores se cifran, se aíslan con acceso auditado y nunca alimentan el diagnóstico.